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Capítulo 4: Instalaciones generales
y locales de riesgo "especial"
Este capitulo establece las condiciones dirigidas a evitar que las instalaciones generales
propaguen un incendio, así como a confinar su desarrollo cuando se haya iniciado en alguno de sus equipos.
Art. 18
Instalaciones y servicios generales del edificio
Los garajes o aparcamientos dispondrán de ventilación natural o forzada
para la evacuación de humos en caso de incendio.
Para la ventilación natural se dispondrán en cada planta huecos uniformemente
distribuidos que comuniquen permanentemente el garaje con el exterior, o bien con patios o conductos verticales, con una superficie
útil de ventilación de 25 cm² por cada m² de superficie construida en dicha planta. Los patios o conductos verticales tendrán
una sección al menos igual a la exigida a los huecos abiertos a ellos en la planta de mayor superficie.
La ventilación
forzada deberá cumplir las condiciones siguientes:
Ser capaz de realizar 6 renovaciones por hora, siendo activada
mediante detectores automáticos. Disponer de interruptores independientes para cada planta que permitan la puesta en marcha
de los ventiladores. Dichos interruptores estarán situados en un lugar de fácil acceso y debidamente señalizado. Garantizar
el funcionamiento de todos sus componentes durante noventa minutos, a una temperatura de 400º -C. Contar con alimentación
eléctrica directa desde el cuadro principal.
Tanto con ventilación natural como con forzada, ningún punto estará situado
a más de 25 m de distancia de un hueco o punto de extracción de los humos.
18.1 Tuberías y conductos
Se considera
que los pasos de tuberías y conductos a través de un elemento constructivo no reducen su resistencia al fuego si se cumple
alguna de las condiciones siguientes:
Si se trata de tuberías de agua a presión, siempre que el hueco de paso esté
ajustado a las mismas. Si las tuberías o los conductos, sus recubrimientos o protecciones y, en su caso, los elementos
delimitadores de las cámaras, patinillos o galerías que las contengan, poseen una resistencia al fuego al menos igual a la
mitad de la exigida al elemento constructivo atravesado.
Cuando se trate de instalaciones que puedan originar o transmitir
un incendio, dicho grado debe ser igual al exigido al elemento que atraviesan. Las rejillas de los conductos de ventilación
estática pueden no tenerse en cuenta a los efectos antes citados. Las tapas de registro cumplirán lo establecido en el apartado
15.5. Si el conducto dispone de un sistema que, en caso de incendio, obtura automáticamente la sección de paso a través
del elemento y que garantiza, en dicho punto, una resistencia al fuego igual a la de dicho elemento.
Debe tenerse
en cuenta que los revestimientos de tuberías y conductos que no discurran por el interior de cámaras, patinillos o galerías
que cumplan las condiciones que establece el articulado, se consideran como materiales de revestimiento afectados por lo establecido
en el articulo 16.
18.2 Instalaciones centralizadas de climatización o de ventilación
Las instalaciones previstas
para el tratamiento de un volumen de aire mayor que 10.000 m³/h cumplirán las condiciones que se establecen a continuación.
Los materiales constitutivos de los conductos, de su aislamiento y de sus accesorios serán, como mínimo, de clase
M1. No podrán utilizarse para retorno de aire los espacios por los que discurran recorridos de evacuación.
Debe recordarse
que, en aplicación del articulo 15.6, las cámaras de los falsos techos se utilicen o no como "plenums" de retorno de sistemas
de climatización, deberán compartimentarse en los mismos puntos en que lo estén los espacios habitables sobre los que se encuentran.
Las compuertas cortafuego que se instalen para cumplir lo establecido en el punto c) del apartado 18.1, deben funcionar
automáticamente cuando la temperatura alcance 70ºC, o cuando se produzca un incremento de más de 30ºC sobre la temperatura
de servicio, o bien ante la presencia de humos en el conducto; admitirán maniobra manual, poseerán indicador exterior de posición
y su funcionamiento quedará indicado de forma visual y acústica en la central de detección, si ésta existe, y si no, en un
lugar fácilmente perceptible. Su fijación mecánica al elemento constructivo debe ser tal que quede garantizado el cumplimiento
de su función, incluso ante el desprendimiento de los conductos. En las unidades de tratamiento de aire y en las baterías
de resistencias situadas en edificios de uso Hospitalario, y en los pasillos de evacuación en edificios de cualquier otro
uso, el material que constituye las cajas en la que se alojan y el que constituye el aislamiento deben ser de clase M0 y M1,
respectivamente. En los edificios destinados a alojamiento tales como viviendas, hoteles, residencias y hospitales, el
material de los filtros de las unidades de tratamiento de aire será de clase m³ y el que constituye las cajas en que están
alojados serán de clase M0.
El aceite o el adhesivo de los filtros de tipo viscoso no debe pasar a los conductos.
18.3 Instalaciones para extracción de humos en cocinas industriales
Las instalaciones previstas para el tratamiento
de un volumen de aire mayor que 10.000 m³/h cumplirán las condiciones que se establecen a continuación.
18.3.1 Campanas
Las campanas estarán construidas con material de clase M0 no poroso y situadas a más de 50 cm de cualquier material
combustible no protegido.
18.3.2 Conductos
El sistema será independiente de toda otra extracción o ventilación
y exclusivo para cada local de cocina. Los conductos estarán fabricados con material de clase MO y dispondrán de registros
para inspección y limpieza en los cambios de dirección con ángulos mayores que 30- y cada 3 m como máximo de tramo horizontal;
no se dispondrán compuertas cortafuego en su interior. Cuando discurran por fachadas, su distancia a toda zona de la misma
que no sea al menos PF-30 será 1,50 m, como mínimo.
Como no pueden disponerse compuertas cortafuego en el interior
de este tipo de conductos, su paso a través de elementos de compartimentación en sectores se resolverá de la forma que se
indica en el punto C del apartado 18.1
18.3.3 Filtros
Los filtros estarán fabricados con material de clase
MO y estarán separados de los focos de calor más de 1,20 m si son tipo parrilla o de gas, y más de 0,50 m si son de otros
tipos. Serán fácilmente accesibles y desmontables para su limpieza, tendrán una inclinación mayor que 45º- y poseerán una
bandeja de recogida de grasas que conduzca éstas hasta un recipiente cerrado cuya capacidad sea menor que 3 I.
18.3.4
Ventiladores
Los ventiladores y su acometida eléctrica serán capaces de funcionar a 400ºC durante 90 minutos, como
mínimo, y su unión con los conductos será estanca y estará realizada con materiales de clase M0.
18.3.5 Uso Docente
Las cocinas dispondrán de una instalación de extracción de humos de las características señaladas en el apartado 18.3.
Art. 19 Locales y zonas de riesgo especial
Los locales que alberguen equipos regulados por reglamentos específicos,
tales como transformadores, maquinaria de aparatos elevadores, calderas, depósitos de combustible líquido, contadores de gas,
etc., se rigen por las condiciones que se establecen en dichos reglamentos.
Los locales y las zonas de riesgo especial
se clasifican en tres tipos: de riesgo alto, de riesgo medio y de riesgo bajo. En cada uno de dichos tipos se incluyen los
locales y las zonas que se indican a continuación. Para los locales y las zonas no clasificadas se procederá por asimilación.
Un conjunto de locales de riesgo especial puede constituir una zona siempre que ésta se clasifique dentro del tipo correspondiente
al local de mayor riesgo.
19.1.1 Locales y zonas de riesgo alto
Cuarto de baterías de acumuladores de tipo
no estanco centralizadas. Talleres de mantenimiento, almacenes de lencería, de mobiliario, de limpieza, o de otros elementos
combustibles, cuando el volumen total de la zona sea mayor que 400 m³.
19.1.2 Locales y zonas de riesgo medio
Depósitos de basuras y residuos cuando su superficie construida sea mayor que 15 m². Archivos de documentos, depósitos
de libros, o cualquier otro uso para el que se prevea la acumulación de papel, cuando su superficie construida sea mayor que
50 m². Cocinas cuya superficie construida sea mayor que 20 m² en uso Hospitalario o mayor de 50 m² en cualquier otro uso
y, en el segundo caso, no estén protegidas con un sistema automático de extinción. Talleres de mantenimiento, almacenes
de lencería, de mobiliario, de limpieza, o de otros elementos combustibles, cuando el volumen total de la zona sea mayor que
200 m².
19.1.3 Locales y zonas de riesgo bajo
Depósitos de basuras y residuos cuando su superficie construida
sea menor que 15 m² y mayor que 5 m². Archivos de documentos, depósitos de libros o cualquier otro uso para el que se
prevea la acumulación de papel, cuando su superficie construida sea mayor que 25 m². Talleres de mantenimiento, almacenes
de lencería, de mobiliario, de limpieza, o de otros elementos combustibles, cuando el volumen total de la zona sea mayor que
100 m³. Garajes o aparcamientos para 5 vehículos como máximo.
Los garajes o aparcamientos para más de 5 vehículos
no aparecen incluidos en la relación de locales de riesgo especial, ya que en aplicación del artículo G4, siempre tienen que
constituir un sector independiente de zonas con cualquier otro uso de los contemplados en esta norma básica. Las exigencias
derivadas de dicha condición (resistencia al fuego de los elementos que lo delimitan, estabilidad al fuego de los elementos
estructurales, etc.) son más severas que las aplicables a un local de riesgo especial bajo.
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Anexo III Condiciones ambientales
de los lugares de trabajo
La exposición a las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no debe suponer un
riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores. Asimismo, y en la medida de lo posible, las condiciones ambientales
de los lugares de trabajo no deben constituir una fuente de incomodidad o molestia para los trabajadores. A tal efecto, deberán
evitarse las temperaturas y las humedades extremas, los cambios bruscos de temperatura, las corrientes de aire molestas, los
olores desagradables, la irradiación excesiva y, en particular, la radiación solar a través de ventanas, luces o tabiques
acristalados. En los locales de trabajo cerrados deberán cumplirse, en particular, las siguientes condiciones: La
temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares estará comprendida entre
17 y 27º C. La temperatura de los locales donde se realicen trabajos ligeros estará comprendida entre 14 y 25º C. La
humedad relativa estará comprendida entre el 30 y el 70 por ciento, excepto en los locales donde existan riesgos por electricidad
estática en los que el límite inferior será el 50 por ciento. Los trabajadores no deberán estar expuestos de forma frecuente
o continuada a corrientes de aire cuya velocidad exceda los siguientes límites: 1º Trabajos en ambientes no calurosos:
0,25 m/s. 2º Trabajos sedentarios en ambientes calurosos: 0,5 m/s. 3º Trabajos no sedentarios en ambientes calurosos:
0,75 m/s. Estos límites no se aplicarán a las corrientes de aire expresamente utilizadas para evitar el estrés en exposiciones
intensas al calor, ni a las corrientes de aire acondicionado, para las que el límite será de 0,25 m/s en cl caso de trabajos
sedentarios y 0,35 m/s en los demás casos. Sin perjuicio de lo dispuesto en relación a la ventilación de determinados
locales en el Real Decreto 1618/1980, de 4 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de calefacción, climatización y agua
caliente sanitaria, la renovación mínima del aire de los locales de trabajo, será de 30 metros cúbicos de aire limpio por
hora y trabajador, en el caso de trabajos sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados por humo de tabaco y de 50
metros cúbicos, en los casos restantes, a fin de evitar el ambiente viciado y los olores desagradables. EI R.D. 1618/1980,
de 4 de julio, ha sido derogado por el R.D. 1751/l998, de 31 de julio (BOE de 5 de agosto), por e! que se aprueba el Reglamento
de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE), y sus Instrucciones Técnicas Complementarias (ITE) y se crea la Comisión
Asesora para las Instalaciones Térmicas de los Edificios. El sistema de ventilación empleado y, en particular, la distribución
de las entradas de aire limpio y salidas de aire viciado, deberán asegurar una efectiva renovación del aire del local de trabajo.
A efectos de la aplicación de lo establecido en el apartado anterior deberán tenerse en cuenta las limitaciones o condicionantes
que puedan imponer, en cada caso, las características particulares del propio lugar de trabajo, de los procesos u operaciones
que se desarrollen en él y del clima de la zona en la que esté ubicado. En cualquier caso, el aislamiento térmico de los locales
cerrados debe adecuarse a las condiciones climáticas propias del lugar. En los lugares de trabajo al aire libre y en los
locales de trabajo que, por la actividad desarrollada, no puedan quedar cerrados, deberán tomarse medidas para que los trabajadores
puedan protegerse, en la medida de lo posible, de las inclemencias del tiempo. Las condiciones ambientales de los locales
de descanso, de los locales para el personal de guardia, de los servicios higiénicos, de los comedores y de los locales de
primeros auxilios deberán responder al uso específico de estos locales y ajustarse, en todo caso, a lo dispuesto en el apartado
3.
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ITE 02.2.2 Calidad del aire interior
y ventilación
Para el mantenimiento de una calidad aceptable del aire en los lugares ocupados se considerarán
los criterios de ventilación indicados en la norma UNE 100011, en función del tipo de local y del nivel de contaminación de
los ambientes, en particular la presencia o ausencia de fumadores.
La ventilación mecánica se adoptará para todo tipo
de sistemas de climatización, siendo recomendable también para los demás sistemas a implantar en locales atemperados térmicamente.
El aire exterior será siempre filtrado y tratado térmicamente antes de su introducción en los locales.
El
análisis de las características físicas del aire del entorno del edificio determinará los tratamientos a que ha de someterse
antes de su introducción en los locales. Su grado de contaminación afectará a la selección del sistema de filtrado a emplear
y su entalpía a la posible utilización como fuente de energía gratuita.
La posible existencia de diversas calidades
de aire, tanto térmicas como contaminantes, en el entorno del edificio hace necesaria la correcta ubicación de las tomas de
aire exterior, teniendo en cuenta los vientos dominantes y las zonas de aire con calidad diferenciada por insolación o contaminación.
En el proyecto se detallarán los puntos de control y limpieza de la instalación de filtrado para mantenimiento de
equipos y conductos.
El aire exterior mínimo de ventilación introducido en los locales se empleará para mantener éstos
en sobrepresión con respecto a:
los locales de servicio o similares, para que se cree un flujo de aire desde los primeros
a los segundos que evite la penetración de olores en los espacios normalmente ocupados por las personas. el exterior.
De tal forma que se eviten infiltraciones, que produce entrada de polvo y corrientes de aire incontroladas.
En
caso de no adoptarse la ventilación mecánica en sistemas de calefacción, y a efectos del cálculo de la demanda térmica en
proyecto, el número de renovaciones horarias a considerar no será inferior a uno.
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