|
| Porque no sirven los sobre techos y
aislantes térmicos en aluminio? |
Hay sistemas en el mercado que consisten
en aislar el calor producido por el techo de la edificación, utilizado lanas aislantes por encima del cielo raso o con una
tela de aluminio colocada por debajo del techo, creando un ático con temperaturas superiores a los 70 grados centígrados.
Inicialmente funcionan muy bien pero a medida que se deterioran pierden sus propiedades químicas y el calor se trasfiere rápidamente
al recinto. Las altas temperaturas permanentes en esos áticos deterioran la estructura de la edificación y dañan también los
cielorrasos. Lo peor es que ese ático es el preferido para anidar pájaros, palomas, arañas formando con el tiempo una capa
de polvo difícil de remover.
Ahora el calor producido por las personas, maquinaria y en fin las actividades que se
realizan en el recinto, por donde sale, con el sistema anterior solo logramos neutralizar el 30% del problema creando otros
adicionales, con los EXTRACTORES EOLICOS corregimos el 100% por medio de la renovación constante del aire.
Otras alternativas
que tienden a solucionar el problema de ventilación son: 1. Sobre techos, lucarnas o linternas. 2. Tubos con un "sombrero
Chino” en su extremo superior. 3. Tejas con aberturas especiales. 4. Calados o ventanas en la parte superior.
Todos
son inoperantes ya que el aire caliente es trancado por el aire frió exterior, los calados o ventanas superiores no funcionan
porque el aire caliente sale verticalmente no en forma horizontal, de todas formas para ventilación industrial se requiere
generar tiro eolico, lo que solo se logra con los extractores.
| |
Estos sobre techos adolecen de una
falla en su fabricación. No tienen en cuenta la presencia de viento. El viento actúa de manera negativa en estos dispositivos
dado que la presión ejercida en las bocas de salida, provoca el cierre de las mismas, y en algunos casos ingresa al recinto,
impidiendo el efecto de extracción, anulando el principio físico de chimenea de evacuación por fluido y presionando el aire
caliente hacia abajo creando turbulencias de calor.
En el mejor de los casos, el viento pasa a través de la abertura,
funcionando como tapa, que impide la salida del aire caliente.
A esto se le suma que cuando llueve, el viento entra
el agua al recinto.
|
|
|